El bloqueo como estrategia de social media para los políticos

Escrito por el Oct 21, 2015 en Redes sociales

Twitter Obama

La semana pasada me enteré de que el alcalde de mi localidad me había bloqueado en Twitter y me extrañó porque después de doce años escribiendo en Internet me tengo por una persona bastante medida y mis trolleos son de baja intensidad (por no decir inexistentes) contra personas, marcas e instituciones, aunque solo sea por corporativismo. Me puse a indagar e incluso descubrí un perfil donde “censaban” a las personas que habían sido bloqueadas por el alcalde.

Viendo un poco cómo funciona, he llegado a la conclusión de que lo habitual en social media de políticos, partidos y líderes de opinión se reduce a contestar o favoritear las alabanzas mientras que se bloquean a los autores de todas las críticas o preguntas incómodas. Y como experta en social media no me parece normal, excepto para los líderes de opinión que solo se representan a sí mismos y no tienen que responder por nadie que no sean ellos mismos.

En el caso de un político o de un partido se entiende que está ahí porque les han elegido unos ciudadanos y tienen que gobernar tanto para los que están a favor como para los que están en contra (y rendir cuentas del trabajo, por supuesto). Sé que un buen social media no va a convertir en fans a personas de una ideología diferente pero entiendo que no cuesta nada contestar a las críticas o responder con “esto es asunto de @rajoy”o “siento que tu calle está sucia, estamos trabajando para mejorar”.

Si un político decide estar en redes sociales debería hacerlo con todas las consecuencias, las buenas y las malas. Y el bloqueo masivo da una imagen peor que dejar una cuenta morirse de pena porque abandonar una cuenta es algo pasivo mientras que bloquear a una persona porque te pregunta si se va a reasfaltar una calle es algo activo.

Escucha activa en redes sociales

No estoy hablando de auténticos trolls, de esos que te montan una crisis, o de personas que directamente amenazan con ir a tu casa a partirte las piernas. Estoy hablando de escuchar a las personas para las que trabajas, aunque solo sea para monitorizar las conversaciones en torno a tu localidad, no te digo ya contestar si no tiene sentido (soy una gran defensora de no contestar si no tiene sentido para no entrar en diálogos de besugos).

Me refiero a practicar la escucha activa en redes sociales, de manera que podamos atajar las crisis antes de que se produzcan. Esta táctica además permite que los seguidores se sientan escuchados y valoren más los perfiles de los políticos en Twitter.

En resumen, mi recomendación es evitar el bloqueo salvo casos de trolls extremos y si no, no usar las redes sociales. Y por supuesto, confiar en un experto en social media para no meter la pata en temas delicados como comunicación institucional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *