¿Debe una marca tomar partido? El caso de #boicotBallantines

Escrito por el May 5, 2015 en Redes sociales

Twitter Ballantines

Esta mañana nos hemos despertado con la ristra de tuits que dedicó ayer el perfil oficial de Whiskey Ballantines a la afición del Atlético de Madrid. Bueno, más bien en contra de los colchoneros.

Tras un primer tuit que podéis leer sobre estas líneas, se desencadenaron una serie de protestas por parte de la afición rojiblanca que acabó con el hashtag #boicotBallantines y cientos de atléticos indignados. La marca tardó un par de horas en reaccionar, a tenor de los tuits que se pueden leer a estas horas en su perfil y el incidente acabó con el community manager despedido.

Uno de los errores de principiante que han cometido ha sido borrar el tuit que lo desencadenó todo (de hecho lo que veis más arriba es una captura de pantalla de otro usuario). Con este tipo de acciones lo único que se consigue es un efecto Streisand de proporciones aún mayores como ha sucedido. Tal vez la mejor opción es la que han adoptado a posteriori: dejar los tuits y pedir disculpas, si procede, y comunicar cómo solucionan la crisis (en este caso despidiendo al community manager pero no es obligatorio).

¿Debe una marca tomar partido?

Muchos clientes me preguntan si ante este tipo de eventos, como pueden ser un partido de fútbol, merece la pena apoyar a uno de los dos equipos, o si con ello lograrán más ventas o más interacciones y yo siempre recomiendo prudencia. Tomar partido por uno o por otro puede enfadar a los contrarios y en ocasiones como esta no hay necesidad.

Otro caso sería si jugaran dos equipos de distintas ciudades y la marca que llevamos fuera de una de ellas o estuviera muy identificada con uno de los bandos. Por ejemplo, en un Madrid-Barcelona si nuestro cliente fuera un restaurante en la Esquina del Bernabeu: ese sería un caso claro que yo aceptaría que tomara partido, pero para el resto casi que prefiero hablar de otro tema.

Si os preguntáis si este tipo de casos es frecuente, de despidos de community managers por expresar su opinión en nombre de una marca ya os digo yo que no. Por lo general las marcas tienen bien trazadas unas estrategias con unos temas que se pueden tocar y otros que no, y no se meten en más jaleos (o si se meten pasan por la aprobación previa del cliente).

En el caso de que vuestro perfil responda a un blog personal, yo os recomiendo que seáis auténticos aunque os metáis en este tipo de jardines. Una persona es una persona y tiene miles de características que la definen, y una de ellas puede ser de qué equipo es, así que si sois fans de uno, ¿por qué no decirlo? (siempre desde el respeto, no hace falta ponerse impertinentes como el cm de Ballantines). Y ante cualquier duda, podéis echar mano de las máximas de toda reunión social en la que no conoces a mucha gente: no hablar de política, fútbol ni religión. Llevaréis una existencia más aburrida, a lo mejor, pero no tendréis crisis de reputación como la que os estoy enseñando.

Actualización: me cuentan que ya hizo la marca una cosa parecida con YouTubers hace unos meses y le salió bien.

Actualización 2: En efecto, era un montaje como ya apuntabais por Facebook. Me la envaino por pardilla.

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